Saltar al contenido

Novena a San Antonio de Padua: los nueve días completos

San Antonio de Padua recibe al Niño Jesús entre ángeles, pintura de Giovanni Giacomo Barbelli

La novena a San Antonio de Padua son nueve días seguidos de oración en los que se pide la intercesión del santo franciscano por una necesidad concreta. Cada día se medita una virtud de su vida, se reza una oración breve y se termina con el Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria.

La fecha tradicional va del 4 al 12 de junio, de modo que el último día cae en la víspera de su fiesta, el 13 de junio. Pero no es obligatorio esperar a junio: puedes empezarla cualquier día del año, cuando tengas una intención que quieras poner en manos de Dios.

Abajo tienes la novena completa, con una oración para cada uno de los nueve días y la oración final. Las oraciones de cada día son sencillas y están escritas para esta web; la oración final es una traducción de la antigua oración litúrgica de su fiesta.

San Antonio de Padua recibe al Niño Jesús entre ángeles, pintura de Giovanni Giacomo Barbelli

Cuándo rezar la novena

Hay dos momentos habituales:

  • Del 4 al 12 de junio. Es la forma clásica de prepararse para la fiesta del 13 de junio, aniversario de su muerte en Arcella, junto a Padua, en 1231. Así la reza también la versión del devocionario que reproduce Catholic.net.
  • En cualquier momento del año. Muchas personas la rezan cuando atraviesan una dificultad: un objeto perdido, una búsqueda de trabajo, un problema familiar o una decisión importante. Lo único que importa es rezarla nueve días seguidos.

Si quieres una preparación más larga, existen otras dos devociones: la Trecena de San Antonio (trece días, del 1 al 13 de junio) y los trece martes de San Antonio, que se reparten a lo largo de tres meses.

Cómo se reza cada día

  1. Busca un momento tranquilo y haz la señal de la cruz.
  2. Reza la oración inicial, igual todos los días.
  3. Lee la breve reflexión del día y dedica un minuto a pensar en tu propia vida.
  4. Reza la oración del día y presenta tu intención con tus palabras.
  5. Reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.
  6. Termina con la oración final.

Puedes rezarla solo, en familia o en tu parroquia. Si un día se te olvida, no pasa nada grave: retómala al día siguiente con calma.

Oración inicial (todos los días)

Una oración sencilla que puedes rezar al empezar:

Señor Dios, que diste a San Antonio de Padua un corazón lleno de fe y de amor a los pobres,

escucha la oración que hoy te presento por su intercesión.

Que estos nueve días me acerquen más a ti

y me ayuden a aceptar tu voluntad, sea cual sea la respuesta.

Amén.

Los nueve días de la novena

Los temas siguen el orden tradicional de las virtudes que se meditan en esta novena: fe, esperanza, amor a Dios, amor al prójimo, pureza, humildad, pobreza, obediencia y ayuda a los que sufren.

Día 1: la fe

Fernando, el joven lisboeta que luego se llamaría Antonio, dejó su vida tranquila de canónigo para hacerse franciscano y anunciar el Evangelio en Marruecos. Su fe no era una idea, era una decisión.

San Antonio, testigo valiente de Cristo,

pide para mí una fe sencilla y firme,

que no se apague en los días difíciles. Amén.

Día 2: la esperanza

Antonio enfermó en África y su barco acabó en Sicilia por una tormenta. Sus planes fracasaron, pero Dios le tenía preparado otro camino en Italia.

San Antonio, que confiaste cuando todo salió distinto,

enséñame a esperar en Dios

y a no rendirme cuando mis planes se tuercen. Amén.

Día 3: el amor a Dios

La tradición lo representa con el Niño Jesús en brazos. Es una forma de decir que toda su vida giraba alrededor de Cristo.

San Antonio, amigo de Jesús,

ayúdame a poner a Dios en el centro de mis días

y a buscarlo también en la oración silenciosa. Amén.

Día 4: el amor al prójimo

Antonio defendió a los pobres y a los endeudados de su tiempo. De esa preocupación nace la costumbre del pan de San Antonio, que hoy sigue ayudando a quien pasa necesidad.

San Antonio, padre de los pobres,

abre mis ojos a quien tengo cerca y sufre

y dame manos generosas para ayudar. Amén.

Día 5: la pureza de corazón

Los lirios que acompañan sus imágenes recuerdan la limpieza de corazón: mirar a los demás sin doblez y vivir con coherencia.

San Antonio, de corazón limpio,

ayúdame a cuidar mis pensamientos, mis palabras y mis obras,

para vivir con sinceridad ante Dios y ante los demás. Amén.

Día 6: la humildad

Durante un tiempo nadie sabía lo preparado que estaba. Fue en Forlì, en 1222, cuando le pidieron predicar sin aviso y todos descubrieron su talento. Hasta entonces había servido en silencio.

San Antonio, que no buscaste ser visto,

líbrame del orgullo y de la necesidad de aplausos,

y enséñame a servir con alegría. Amén.

Día 7: la pobreza

Como seguidor de San Francisco, Antonio vivió con lo justo. Su libertad frente a las cosas le permitía dedicarse por completo a los demás.

San Antonio, pobre y libre,

ayúdame a no vivir atado a lo material

y a compartir lo que tengo con quien lo necesita. Amén.

Día 8: la obediencia

Fue San Francisco quien le encargó enseñar teología a los frailes. Antonio aceptó esa tarea y otras muchas que no había elegido.

San Antonio, siempre disponible,

dame un corazón dócil a lo que Dios me pide

y paciencia para escuchar a los demás. Amén.

Día 9: protector de los que sufren

Desde su muerte, el 13 de junio de 1231, miles de personas han acudido a él en la enfermedad, la soledad, la pérdida o la falta de trabajo. Hoy presenta tu intención con confianza.

San Antonio, consuelo de los afligidos,

te confío esta necesidad (dila en silencio).

Preséntala a Dios y alcánzame lo que más convenga a mi salvación. Amén.

Si tu intención tiene que ver con la salud o el trabajo, la oración acompaña, pero no sustituye, la ayuda de médicos y profesionales. Para esos casos tienes también la oración a San Antonio por la salud.

Oración final

Al terminar cada día, después del Padrenuestro, el Avemaría y el Gloria, se reza esta oración. Es nuestra traducción de la antigua oración latina de su fiesta (Ecclesiam tuam, Deus), la misma que acompaña al responsorio de San Antonio.

V. Ruega por nosotros, bienaventurado San Antonio.

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos. Que la fiesta del bienaventurado Antonio, tu confesor y doctor, alegre a tu Iglesia, oh Dios,

para que esté siempre protegida con tu ayuda espiritual

y merezca gozar de las alegrías eternas.

Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si me salto un día de la novena?

La novena no es un rito que se rompa. Si un día no puedes rezar, continúa al siguiente o reza dos días juntos. Lo importante es la constancia y la confianza, no la exactitud del calendario.

¿Puedo rezar la novena fuera de junio?

Sí. La fecha del 4 al 12 de junio es la tradicional para preparar la fiesta, pero la novena se puede rezar en cualquier época del año, cuando tengas una necesidad.

¿Hay que ir a la iglesia para hacerla?

No es necesario. Se puede rezar en casa. Muchas parroquias la celebran en comunidad en junio, y es una buena ocasión para terminarla con la misa del 13 de junio.

Fuentes