
El Pan de San Antonio, también llamado pan de los pobres, es la costumbre de dar pan o limosna a quien lo necesita en agradecimiento por un favor pedido a San Antonio de Padua. También se llama así a los panecillos que muchas parroquias bendicen y reparten el 13 de junio, día de su fiesta.
Su origen moderno está en Toulon (Francia), hacia 1890, con una comerciante llamada Louise Bouffier. Pero la idea es mucho más antigua: viene del pondus pueri, la promesa medieval de dar a los pobres tanto grano como pesaba un niño.
Lo esencial no es el pan en sí, sino la caridad. San Antonio insistía en ello en sus sermones: la fe sin obras de amor está muerta.

El antecedente medieval: el «pondus pueri»
El Liber miraculorum, una colección de milagros del siglo XIV, cuenta que un niño de unos veinte meses llamado Tommasino se quedó solo junto a un recipiente lleno de agua. Su madre lo encontró ahogado. Desesperada, pidió ayuda a San Antonio y prometió dar a los pobres tanto trigo como pesaba su hijo si volvía a la vida. Poco después el niño respiró de nuevo.
La tradición sitúa el hecho hacia 1263, junto a las obras de la basílica de Padua. Los frailes de la basílica presentan hoy la versión más detallada del relato como una recreación, con base en las biografías antiguas.
De ahí nació el pondus pueri («el peso del niño»): los padres pedían protección para sus hijos y ofrecían en limosna a los pobres su peso en pan o en grano. Con el tiempo la costumbre se amplió y se ofrecía pan a los hambrientos por cualquier favor recibido.
Toulon, 1890: Louise Bouffier
La devoción moderna se extendió desde Toulon, en el sur de Francia. Según el relato que difunden los franciscanos, Louise Bouffier no podía abrir la cerradura de su tienda una mañana. El cerrajero lo intentó sin éxito y fue a buscar herramientas para forzar la puerta. Mientras tanto, ella prometió a San Antonio dar pan a los pobres si la puerta se abría sin romperla. Al volver, la llave funcionó a la primera.
Las fuentes no coinciden en todos los detalles. La revista de la basílica de Padua fecha el episodio el 12 de marzo de 1890 y habla de una tienda de lencería; otros textos franciscanos dicen 1888 y hablan de una panadería. Lo que sí coinciden en contar es lo que vino después: Louise cumplió su promesa, contó lo ocurrido y otras personas empezaron a hacer promesas semejantes. Una amiga suya puso una imagen del santo en una pequeña habitación que se convirtió en lugar de oración, y en la década de 1890 la costumbre se organizó como obra benéfica con el nombre de «Pan de San Antonio».
El Pan de los Pobres de Padua
En Padua existe desde 1887 la Obra Pan de los Pobres, fundada por el sacerdote Antonio Locatelli dentro de la Asociación Universal de San Antonio. Sigue funcionando junto a la basílica: de lunes a viernes reparte pan y alimentos a familias necesitadas. Según la diócesis de Padua, en 2025 entregó más de diez toneladas de pan a 253 personas o familias.
La costumbre llegó también a España y América. En muchas iglesias hay, junto a la imagen del santo, un cepillo con el letrero «Pan de los pobres», y en español se publica una revista devocional con ese mismo nombre.
La bendición de los panecillos el 13 de junio
En muchas parroquias, sobre todo las dedicadas al santo, se bendicen panecillos en la misa del 13 de junio y se reparten entre los fieles. Es una costumbre popular, no un rito obligatorio, y cambia de un lugar a otro: en unos sitios se entregan a cambio de un donativo para los pobres; en otros se reparten gratis.
Mucha gente guarda el panecillo en casa todo el año como recuerdo de la fiesta y de su compromiso con los necesitados. Conviene entenderlo así, como signo, y no como un amuleto. Si quieres preparar la fiesta, te contamos más en la fiesta de San Antonio del 13 de junio.
Cómo practicar hoy el Pan de San Antonio
La esencia sigue siendo la misma: pedir a San Antonio y compartir con los pobres. Estas son algunas formas sencillas de vivirlo:
- Ofrecer una limosna: al pedir un favor o al dar gracias, deja un donativo en el cepillo del pan de los pobres de tu parroquia.
- Colaborar con quien da de comer: Cáritas, un banco de alimentos o un comedor social son el pan de los pobres de nuestro tiempo.
- Recordar el «peso del niño»: algunas familias, al nacer o bautizar a un hijo, hacen un donativo de alimentos en su honor.
- Compartir en casa: si haces pan el 13 de junio, puedes bendecirlo en familia y llevar una parte a alguien que lo necesite.
- Dar gracias: cuando recibas lo que pediste, cumple lo prometido. Te ayudará la oración de agradecimiento a San Antonio.
No hace falta prometer grandes cantidades. Vale más un gesto pequeño cumplido que una promesa grande olvidada.
Oración para bendecir el pan
Los franciscanos de la Custodia de San Antonio (Malasia, Singapur y Brunéi) proponen esta bendición, tomada de sus libros litúrgicos. La traducción al español es nuestra:
Padre del cielo, te alabamos y te damos gloria por el don del pan,
fruto de la tierra y del trabajo del hombre, y alimento de cada día.
Bendice + este pan en honor de San Antonio.
Enséñanos a compartir todos tus dones con los pobres, los abandonados y los hambrientos.
Toda alabanza sea para ti, por Jesucristo, nuestro Salvador,
en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
Y esta es una oración sencilla que puedes rezar al hacer tu donativo:
San Antonio, amigo de los pobres,
te confío esta necesidad que llevo en el corazón.
Lo que hoy comparto no es un pago, sino un gesto de amor.
Que este pan llegue a quien tiene hambre,
y que yo aprenda a ver a Cristo en cada persona necesitada.
Amén.
Si quieres rezarle cada día, encontrarás más textos en la oración a San Antonio de Padua.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «pondus pueri»?
Es latín y significa «el peso del niño». Era la promesa de dar a los pobres tanto grano o pan como pesaba un hijo, a cambio de la protección del santo.
¿Se puede guardar el pan bendecido?
Sí. Mucha gente lo guarda como recuerdo de la fiesta. Lo importante es no tratarlo como amuleto, sino como recordatorio de compartir con los pobres.
¿Hay que dar pan de verdad?
No necesariamente. Hoy suele darse dinero o alimentos a una parroquia o a una entidad que atienda a personas necesitadas. Lo que cuenta es la caridad.
Fuentes
- «Blessing Children», Messenger of Saint Anthony (Padua): pondus pueri y Louise Bouffier
- «The Legend of St Anthony’s Bread», franciscanos de la Custodia de San Antonio
- Diócesis de Padua: comunicado sobre la Obra Pan de los Pobres (2026, PDF)
- «I miracoli di sant’Antonio», frailes de la Basílica de Padua (PDF)